jueves, 16 de abril de 2009

"Comprar es nuestro último reducto de libertad"

Colette tiene todo lo que tienen las tiendas importantes. La selección de prendas es claramente atrevida y el escaparate, que cambia a menudo, tiene un toque a la última muy contundente. La gente de moda, la verdadera, a veces pasa para ver que sucede allí. Es en 1997 en la calle de Saint Honoré en el número 213 que abre sus puertas Colette en un barrio que va a convertirse, gracias a ella, en el epicentro de la moda parisina. A partir de entonces las tiendas pasaran a llamarse concept store e intentará funcionar como revista de moda. Colette representa el nombre definitivo de los años del Fashion.

En la tienda de Colette las desiciones son necesariamente atrevidas y se revoluciona la fisionomía de las tiendas habituales. Un miniwalkman junto a unos aretes de plata porque se parecen, las marcas se ordenan por colores sin hacer distinciones de precio o elegancia, y en la sección de zapatería, hay unos tenis Converse junto a unos zapatos Prada, eso es lo que a Colette le gusta.

Estar en Colette es ser. Caro o no. Elegante o no. Divertido o absurdo. Incluso es posible encontrar pulseras que cuestan un franco y que pueden comprarse igual que uno se compra una postal tras visitar un determinado monumento. Los objetos se presentan como si se tratara de reliquias o de objetos de arte. Literalmente, sacralizados.

Al día siguiente de la inauguración, Colette se convierte en referencia, en simbolo de una época el la que consumir moda se vuelve un deporte internacional.
¿Quien no ha oído hablar alguna vez de Colette?






ok.ok.ok.
Mucho Colette y nada de nada.
Pues les contaré la historia verdadera, y los inicios de esta verdadera reina del cliché hipster!

Colette Rousseaux era la dueña de Polo, mayorista del barrio del Sentier. El Sentier parisino fue durante los años setenta y ochenta el lugar donde habitaba el diablo para los diseñadores, ya que allí era donde se encontraban los talleres donde se cosián replicas de las prendas presentadas en pasarela. Algo así como los precursores del made in China inspiración Gucci actual. En aquello años, muchos colaboradores de los talleres de Saint Laurent y Dior se sacaban sobresueldos "robando" patrones y llevándolos al Sentier.
Con la llegada de las firmas low-cost en los años 90, a Colette aquello se le quedó obsoleto, así que vendió Polo y con ese dinero compró en 1996 un local en la calle que, curiosamente, un par de años más tarde se convirtió en el campo de batalla de los grupos LVMH y PPR propietarios ambos de la mayoria de las firmas que se venden en Colette, la rue Faubourg Saint Honoré.

En Marzo del año siguiente, en aquel local de 700 metros cuadrados, nuestra visionaria, abrió juntó con su hija Sarah (que era una chica muy moderna y con mucho olfato que trabajaba en Purple) su tienda homónima, y fue un éxito. Ambas se convirtierón en una de las parejas madre/hija con más poder del mundo de la moda. Y el resto ya es historía...

En Colette trabajan cincuenta personas entre dependientes y estilistas. Colette Rousseaux que tiene mucho de Margiela pero también mucho de Amancio Ortega, se le puede ver pasear por la tienda de lunes a sábado, y el domingo cambiar disposición y escaparates para volver a sorprender a la siguiente semana en su batalla interna con el otro templo de toda la vida, que es la boutique Maria Luisa sitiada a pocos metros (batalla que comenzó cuando Colette le robó a Maria Luisa al estilista Lucien Pellat-Finet).

Para que todo esto??
Estoy en una misión por rescatar la moda local de Guadalajara y que seamos nosotros mismos los que consumamos y propongamos. Aunque bueno no es tampoco para vernos todos con diseños de Erika Street de lunes a domingo pero si para dar a conocer las tiendas que proponen y que constantemente cierran y abren nuevas por falta de público.
En forma de pequeñas reseñas de las tiendas de moda independiente y no tanto, o guía lo que sea. De Guadalajara obvio!
Una vez alguien me dijo que en Guadalajara no había forma de usar Dior o Chanel porque no existía un evento para hacerlo...
Pero ¿porque no?
No existe un Chanel ni un Dior pero existe gente que propone!
Ya verán!



Fuentes: Secretos de la moda al desucubierto Gustavo Gili.
www.miscelaniaenmicabeza.blogspot.com/

4 comentarios:

otroblog dijo...

muy chida la tienda es de primer mundo y esta bien chido que es un negocio familiar la ropa esta muy chingona.

lica. dijo...

hola hermanaa hace musho q no pasaba a visitarte y tengo información de colette como no tienes una idea, de hecho por que tiene mucho que ver con mi tema de tesis ...

te mando muchos besos y abrazos! ;)

camel dijo...

oh!

toty dijo...

Uli! no habia tenido la oportunidad de ver tu blog, me llamo la atención de lo que dices de Collette, yo he tenido la oportunidad de visitar la tienda en varias ocasiones en una de esas que fui habia una exposición de los simpsons en la que los dibujaron con ropa de marca junto a los diseñadores, inclusive la reseña se publicó en la revista Harper's Bazar, también la tienda cuenta con un bar donde te venden solo agua pero de muchisimos lugares del mundo y en musica ni se diga lo mejor, una tienda muy completa, lo que quieras, ropa de moda, libros, cosméticos, accesorios, música, etc